Del obrero anónimo: Desearme que vuelva a una fábrica de la época de LENIN, es como desearle a tu madre que trabaje en un BURDEL.
Carta de un obrero anónimo: Como cada día de mis cinco días laborables, de mis últimos 30 años, cuando sonó el despertador, primero me molestó y al momento me alegre. Me molestó, por que salir de la cama es dejar de abrazarla y pasar de la calidez, al frío de la mañana y me alegre, porque el despertador me dice que tengo trabajo y que … Seguir leyendo Del obrero anónimo: Desearme que vuelva a una fábrica de la época de LENIN, es como desearle a tu madre que trabaje en un BURDEL.
