Noticia urgente:
Un comité de expertos que realmente existe, ha demostrado científicamente que si viviste los 80 con grandes dosis de sexo, drogas y rock and roll, es prácticamente imposible que sucumbas al «BICHO».
El estudio llevado a cabo por profesionales independientes pero con datos infinitamente más fiables que las encuestas del CIS, aseguran sin ningún género de dudas, que el sistema inmunológico de dichos personajes es de tal fortaleza que el bicho, que será pequeño pero no tonto, advierte de su resistencia y ante su imposibilidad de perjudicar al carroza ex toxicómano, sale en busca de otro objetivo más débil.
Este estudio trata de identificar el motivo concreto de tal huida, y siendo tantos los parámetros que influyen en dicho comportamiento, además de investigar a más de 100 cachondos de la época, se han reclutado sin mucho esfuerzo a otros 100 voluntarios más jóvenes para que repitan los estereotipos básicos que todo buen rutero llevaba a cabo al menos tres días a la semana, y los mas sobresalientes hasta cuatro.
Tras la publicación de la noticia en medios y redes sociales, más de mil voluntarios, la mayoría calvos y con barrigas prominentes, fueron congregados en Barraca. Celebraron el reencuentro, y más tarde al ser elegidos los 100 campeones también celebraron la despedida, esta vez sin tener que lamentar perdidas humanas.
Tras la primera selección se les efectuó un análisis completo de sangre en los que ya se reflejaba que aún siendo poseedores de un hígado muy castigado, el colesterol saliéndose de la tabla y un pecho con pitidos matinales, presentaban un alto número de glóbulos blancos dispuestos para la guerra contra los patógenos asesinos. El siguiente paso fue la identificación de pautas comunes en todos ellos para luego confeccionar una lista de las mismas, y así poder repetir el estudio con los 100 voluntarios mas jóvenes .
Las pautas incluían:
- Sexo sin protección y en entornos altamente infecciosos.
- Sexo oral tras dos o tres días sin duchar, habiendo pasado por todos los baños públicos de la ruta y practicado en partes intimas sin depilar, que después de un par de días incluyen restos orgánicos y de papel higiénico ya nada higiénico.
- Introducir en el organismo por todos los medios posibles al menos cinco substancias estupefacientes, en cantidades que a día de hoy se creen mortales pero que en dicha época no lo eran, y hasta algún notario da fe de ello.
- Pasar al menos el 35% de la noche en los baños públicos introduciendo las substancias anteriormente mencionadas, muchas de ellas por la nariz. Siempre compartidas tras ser esparcidas utilizando como repisas las tapas del water, pasándoles un papel para secarlas del orín o en su defecto utilizando la manga de la camisa.
- Fumar siempre, mucho y de todo, incluso determinadas substancias que para quemarlas se utilizaban metales que hasta la fecha se creían altamente tóxicos.
Si todas estas pautas comunes eran fáciles de reproducir, no tanto lo eran los comportamientos que se remontaban a la niñez, como por ejemplo el uso del mercurio de los termómetros para los juegos o inhalar pinturas con un alto porcentaje de plomo.
Una vez recopilados los patrones antes vistos, y viendo el riesgo evidente de repetirlos en organismos mas jóvenes y por ende desentrenados, se tomó la difícil decisión de interrumpir las pruebas o dejarlas para años venideros, en donde el sacrificio de unos pocos jóvenes compense a la investigación.
Nosotros, que tuvimos el privilegio de ser uno de los pocos medios con acceso completo al estudio y sus conclusiones, tras conocer los datos y sin extrañarnos de los resultados, nos pusimos en contacto con el jefe del equipo de investigación. Tras una agradable y divertida conversación en la que también compartimos recuerdos de la misma época de hinchaeras, nos aseguró sin duda alguna que de todas las pautas comunes había una que no se reflejaba en el estudio y que a su entender era la MÁS IMPORTANTE:
Habiendo confirmado tras múltiples ensayos que las pautas de comportamiento ya mencionadas, seguidas de forma rutinaria y por un largo periodo de años influían positivamente en el sistema inmunológico de las personas y por tanto en la respuesta del organismo ante el ataque de patógenos, hay un componente que refuerza notablemente la tan ansiada inmunidad, no expuesto en el estudio publicado y que es puramente PSICOLÓGICO:
La libertad de la que disfrutó dicha generación, su absoluto y desinteresado afán por compartirlo todo y el haber encontrado auténtico placer y felicidad en ello, al margen de la explosión de encimas y hormonas que este estado crea en las personas, me hace pensar sin ningún género de dudas, que no hay nada mas potente para la salud del cuerpo que el poseer un alma positiva, alegre y feliz.
Nosotros estuvimos totalmente de acuerdo

Que bueno.
Paquito, el fedatario al que haces mención, entiendo que eres tu;no? . Ya estaba esperando, ésta última entrega. Un abrazo
Si pero con otro nombre jajaja